Una nueva controversia envuelve al Parlamento peruano tras la difusiΓ³n de imΓ‘genes donde se observa a la congresista Lucinda VΓ‘squez recibiendo un pedicure dentro de su despacho congresal, mientras uno de sus asesores, portando su credencial oficial, le corta las uΓ±as de los pies.
El hecho ocurriΓ³ en la oficina 103 del edificio Juan Santos Atahualpa, sede del Congreso de la RepΓΊblica, y fue difundido a travΓ©s de redes sociales, generando una ola de crΓticas ciudadanas y reclamos por el uso inapropiado de las instalaciones y del personal pΓΊblico.
La parlamentaria, integrante del Bloque Magisterial, reconociΓ³ la autenticidad del video, pero negΓ³ haber obligado a su asesor a realizar dicha labor. βNo puedo decir que lo hizo obligado, pero tampoco que fue voluntarioβ, seΓ±alΓ³ a la prensa.
Diversos legisladores calificaron el hecho como una falta de respeto al cargo y al Congreso, mientras que la ComisiΓ³n de Γtica Parlamentaria anunciΓ³ que evaluarΓ‘ incluir el caso dentro de las investigaciones ya abiertas contra VΓ‘squez por presunto nepotismo y recorte de sueldos a trabajadores de su despacho.
Cabe recordar que la congresista enfrenta otras denuncias por contratar a familiares directos y exigir presuntos aportes econΓ³micos a sus asesores, ademΓ‘s de una denuncia constitucional por trΓ‘fico de influencias presentada por la FiscalΓa de la NaciΓ³n.
El incidente ha reavivado el debate sobre la conducta Γ©tica y el uso de recursos pΓΊblicos dentro del Parlamento peruano.





