Los precios del cacao han caído significativamente debido a una combinación de mejora en la oferta, ajuste del sentimiento especulativo y preocupaciones sobre la demanda:
- Oferta más fuerte de lo anticipado
• Tras dos años de cosechas débiles en África Occidental (Costa de Marfil y Ghana), se esperaba una recuperación en la temporada 2024‑25. Tiempos climáticos favorables han impulsado pronósticos de producción más altos, reduciendo la presión sobre precios .
• En Costa de Marfil ya se observaron envíos aumentados —1,29 Mt hasta febrero, un +22 % tras el récord de diciembre— lo que incrementó el suministro global - Salida de la especulación
• Durante 2024 hubo intensa actividad especulativa en futuros de cacao, con fondos impulsando los precios al alza. Sin embargo, estos inversores comenzaron a salir del mercado en 2025, lo que moderó las cotizaciones (). - Demanda en observación
• Frente a precios récord, marcas y consumidores mostraron señales de desaceleración (empresas reduciendo productos o absorbiendo costos), lo que generó dudas sobre la sostenibilidad de una demanda robusta a esos niveles .
Síntesis del ciclo actual
- Choques anteriores de oferta debido a clima extremo, enfermedades y migración de agricultores al oro o caucho generaron déficit
- Especulación aceleró alzas, alcanzando casi 13 000 USD/tm en 2025
- Ahora, mayor oferta + flujo especulativo a la baja + demanda que se retrae están empujando los precios hacia niveles entre 8 000 – 10 000 USD/tm
¿Qué esperar en adelante?
• Volatilidad persistente: el cacao está reaccionando con frecuencia a pronósticos climáticos y estratégicos de producción—por ejemplo, lluvias en África Occidental.
• Ajuste a futuros más estables: los grandes bancos proyectan que los precios se corregirían más a largo plazo, aunque mantendrán niveles relativamente altos por cuestiones estructurales como costos de producción, renovación de plantaciones y regulaciones ambientales.
En resumen
El cacao baja porque la oferta se está recuperando, los especuladores están saliendo del mercado y la demanda muestra señales de fatiga frente a cotizaciones muy elevadas. Aun así, los precios seguirán siendo sensibles a factores climáticos, enfermedades de cultivos y nuevas normativas, manteniendo niveles más altos que en años pre‑crisis.





